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Cómo crear una empresa en 7 pasos: de la idea al concepto

Antes de comenzar tu nuevo negocio, deberás ser consciente de que casi con toda seguridad algo siempre puede salir mal. Para dirigir un negocio de éxito, debes saber adaptarte a las situaciones dinámicas que pueden surgir.

Una parte importante del desarrollo de un plan de negocio es llevar a cabo una exhaustiva investigación de mercado del sector que tienes como objetivo, así como la información demográfica de tus clientes potenciales. Esto incluye realizar encuestas, grupos de enfoque, investigar datos públicos, así como datos sobre el mercado concreto al que deseas acceder.

Antes de empezar a vender tu producto o servicio, necesitas construir tu marca, y conseguir el seguimiento de personas dispuestas a acceder al negocio cuando tú lo lances.

Tareas como la elección del nombre de la empresa y la creación de un logotipo son obvias, ¡pero no olvides los pasos menos conocidos, pero igualmente importantes! Ya se trate de determinar la estructura del negocio o de desarrollar una estrategia de marketing pormenorizada, la carga de trabajo se puede acumular rápidamente.

En lugar de dar vueltas en círculos sin saber por dónde empezar, la siguiente lista de 7 pasos te ayudará a llevar tu negocio desde una simple idea a un concepto de realidad.

Este artículo está diseñado para emprendedores que quieren aprender cómo crear una empresa.

1. Refina tu idea

Si estás pensando en poner en marcha un negocio, es probable que ya tengas una idea de lo que deseas vender, o al menos el mercado al que desea acceder. Realiza una búsqueda detallada de las empresas existentes en el sector que has escogido, y si pretendes crear una startup, prepara un concepto muy bueno del modelo innovador que implementarás.

Averigua qué están haciendo los actuales líderes del mercado en ese nicho en concreto e imagina en qué puedes tú mejorar lo que ellos ofrecen. Si crees que tu empresa puede ofrecer algo que otras empresas no ofrecen, o entregar lo mismo, solo que más rápido y de un modo más barato, entonces está en el camino correcto.

Para crear un plan de negocio práctico, necesitas tener una idea sólida.

Define la razón por la que vas a crear una empresa

Es bueno conocer por qué vas a crear una empresa. En este proceso, será prudente distinguir si la empresa tiene un propósito personal o de mercado.

Cuando tu motivo está dirigido a satisfacer una necesidad del mercado, el alcance de tu empresa será siempre más amplio que si la empresa se diseña para satisfacer una necesidad personal.

Considera la franquicia

Otra opción es ser franquiciado de una empresa ya establecida. El concepto, la marca y el modelo de negocio ya tienen su espacio y todo lo que tú necesitas en una buena ubicación y los medios necesarios para financiar la operación.

Piensa en el nombre de tu negocio

Elija un nombre para su nueva empresa

Sin importar la opción que elijas, elegir un nombre original para tu empresa es esencial cuando se está elaborando un plan y antes de determinar el valor añadido de la idea.

Encuentra a tus clientes objetivo

Con demasiada frecuencia, las personas crean su empresa sin tomarse el tiempo necesario en pensar quiénes serán sus clientes y qué les haría utilizar un producto o servicio.

Debes tener claro cuál es la razón por la que quieres trabajar con estos clientes: ¿tu pasión es hacer que la vida de las personas sea más fácil o disfrutas creando arte que da color a su mundo?

Las respuestas a estas preguntas te ayudarán a aclarar tu misión. Sin embargo, debes establecer el modo en que ofrecerás ese valor a tus clientes y cómo transmitirlo de modo que estén dispuestos a pagar.

A medida que pienses con más detalle en el plan, necesitarás desarrollar los puntos clave. Si la idea no es algo que genere entusiasmo, o si no existe un mercado para tu creación, puede que sea el momento de considerar otras ideas.

2. Elabora un plan de negocio

Una vez que ya tienes una idea clara, debes preguntarte a ti mismo, o misma, algunas preguntas importantes, como son:

  • ¿Cuál es el propósito de tu negocio?
  • ¿A quién le venderás?
  • ¿Cuáles son tus objetivos finales?
  • ¿En qué modo financiarás la inversión inicial?

Estas preguntas pueden ser respondidas en un plan de negocio bien redactado.

Muchas empresas de nueva creación cometen errores básicos al apresurarse a empezar sin tener en cuenta los aspectos mencionados anteriormente. Debes encontrar cuál es la base de clientes a la que deseas llegar, es decir, ¿quién comprará tu producto o servicio?

Si no eres capaz de encontrar pruebas de que existe demanda para tu idea, ¿qué razón hay entonces para ponerla en marcha?

Lleva a cabo una investigación de mercado

Realizar una detallada investigación sobre el mercado en el que te vas a adentrar, así como el ámbito demográfico de tus clientes potenciales, es una parte importante del desarrollo de un buen plan de negocio. Esto incluye realizar encuestas, organizar grupos determinados e investigar nichos de mercado y datos públicos.

La investigación de mercado te ayudará a entender mejor a tu cliente objetivo: sus necesidades, preferencias y comportamientos, así como tu sector y competidores.

Muchos profesionales de pequeñas empresas recomiendan recopilar datos demográficos y analizar a los competidores y sus actividades y estrategias, para entender mejor las oportunidades y limitaciones en un nicho de actividad en particular.

Las mejores pequeñas empresas poseen productos o servicios que se diferencian de los de la competencia. Esto tiene un impacto importante en el entorno competitivo, lo cual te permite transmitir un valor añadido único a tus potenciales clientes.

Considera una estrategia de salida

Realización de estudios de mercado

Al elaborar tu plan de negocio, es también una buena idea considerar una estrategia de salida. Marcar una idea de cómo dejarás tu negocio ofrece una opción para otro aspecto de un eventual curso de los acontecimientos.

Con demasiada frecuencia, los nuevos emprendedores están tan seguros de que todo el mundo va a ser un potencial cliente que dedican poco o ningún tiempo a desarrollar un plan de salida.

Por ejemplo, durante la primera semana de guardería, pon en fila a todos los niños y enséñales simulacros de incendio para salir del edificio. Con demasiada frecuencia, los líderes empresariales jóvenes carecen de tres o cuatro salidas predeterminadas.

Esto conlleva una disminución del valor comercial y a veces incluso a la destrucción de las relaciones familiares.

Un plan de negocio te ayuda a comprender hacia dónde se dirige tu empresa, cómo superarás las dificultades que surjan y qué necesitas para mantener la gestión.

3. Evalúa tus finanzas

Crear cualquier empresa tiene un gasto, por lo que debes determinar en qué modo cubrirás esos gastos. ¿Dispones de los fondos para financiar la puesta en marcha o tendrás que pedir dinero prestado?

Si planeas dejar tu actual trabajo para centrarte en tu empresa, ¿dispones de fondos de reserva que te puedan durar en el tiempo hasta que empieces a obtener ganancias?

Es mejor determinar con antelación cuál será el coste de inicio de actividad.

Muchas nuevas empresas fracasan porque se quedan sin dinero antes de llegar a obtener beneficios. Nunca es una mala idea hacer un cálculo de la cantidad de capital de inicio que se necesita, dado que puede pasar algún tiempo antes de que tu empresa comience a generar ingresos sostenibles.

Haz un análisis de rentabilidad

Un modo de determinar qué fondos necesitas es haciendo un análisis de rentabilidad. Este es un elemento básico de planificación financiera que ayuda a los empresarios a clarificar en qué momento su producto o servicio será rentable.

Es una buena idea para todos los emprendedores realizar este análisis, ya que muestra el mínimo retorno que debe obtener tu negocio para no perder dinero.

También te ayuda a comprender con exactitud de dónde provienen tus ganancias, por lo que puedes establecer objetivos de producción acordes a ellas.

Las tres razones más habituales para realizar un análisis de rentabilidad son:

  1. Determinar la rentabilidad: Habitualmente, esta es la principal preocupación de cualquier propietario de una empresa. Pregúntate: ¿Cuántos ingresos necesitas obtener para cubrir todos tus gastos? ¿Qué productos o servicios producen beneficio y cuáles se venden con pérdidas?
  2. Determinar el precio de un producto o servicio: Cuando la mayoría de las personas piensan en el precio, tienen en cuenta el coste de crear su producto y los precios de la competencia. Tú pregúntate: ¿cuáles son los costes fijos, cuáles son los costes variables y cuál es el coste total? ¿Cuáles son los costes de los bienes físicos? ¿Cuáles son los costes laborales?
  3. Análisis de datos: ¿Cuál es la cantidad de productos o servicios que necesitas vender para obtener ganancias? Pregúntate: ¿Cómo puedes reducir tus costes fijos totales? ¿Cómo puedes reducir tus costes variables por unidad? ¿Cómo puedes mejorar tus ventas?

Haz un seguimiento de los costes

Analice sus costes

Es aconsejable no hacer excesivos gastos al crear una empresa. Averigua qué tipos de compras son las mejores para tu negocio y evita el gasto innecesario en equipamiento que no te ayudará a alcanzar tus metas.

Monitorea tus gastos de empresa para estar vigilante frente a discrepancias.

Muchas nuevas empresas tienden a gastar dinero en cosas innecesarias. Al principio, gasta lo menos posible y solo en aquello que sea esencial para el crecimiento y el éxito de tu negocio. El lujo puede venir cuando estés completamente asentado.

Busca oportunidades de financiación

El capital inicial para tu empresa puede provenir de varias fuentes. El mejor modo de obtener financiación depende de varios factores, como la solvencia crediticia, la cantidad necesaria y las opciones disponibles.

1. Préstamos empresariales

Si necesitas ayuda financiera, un préstamo empresarial de un banco es un buen comienzo, aunque a menudo es difícil de conseguir. Si no puedes obtener un préstamo bancario, puedes solicitar un préstamo para pequeñas empresas.

2. Subvenciones empresariales

Las subvenciones empresariales son similares a los préstamos, pero no tienes que devolverlas. Las subvenciones se proporcionan bajo condiciones que un negocio debe reunir para poder acceder a ellas.

Cuando intentes obtener subvenciones para pequeñas empresas, busca las que sean específicas para tu nicho de mercado. Las posibilidades incluyen subvenciones empresariales, subvenciones en el mismo día para empresas propiedad de jóvenes emprendedores y subvenciones gubernamentales.

3. Inversores

Las nuevas empresas (start-ups) que busquen financiación inicial significativa, pueden acercarse a un inversor.

Los inversores pueden poner una importante cantidad de dinero en una empresa de nueva creación con el objetivo de que, a través de su patrocinio, jugará un papel importante en la ejecución de la empresa.

4. Financiación pública

También puedes iniciar una campaña de crowdfunding para obtener pequeñas cantidades de diferentes socios. En los últimos años, la modalidad de crowdfunding ha ayudado a muchas pequeñas y medianas empresas.

Existen docenas de plataformas de crowdfunding de confianza diseñadas para distintos tipos de negocios.

Elige el banco correcto

Cómo elegir un banco para empresas

A la hora de elegir un banco para tu empresa, ten en cuenta si este se encuentra en sintonía con las condiciones del mercado local y si trabajará contigo en base al perfil y a la naturaleza general de la idea de negocio.

Al elegir un banco, hazte las siguientes preguntas:

  • ¿Qué es lo que a ti te importa?
  • ¿Deseas establecer una relación cercana con un banco que esté dispuesto a ayudarte en cualquier circunstancia?
  • ¿Cuáles son tus objetivos para los próximos 10 años?

Po último, el mejor banco para tu empresa dependerá de tus necesidades específicas.

Saber identificar estas necesidades puede ayudarte a concentrarte en lo que debes buscar. Programa reuniones con distintos bancos y pregunta cómo trabajan con las pequeñas empresas para descartar las peores opciones.

4. Considera la opción de una póliza de seguro

Puede que no parezca importante, pero conseguir el seguro adecuado para tu negocio es un paso importante que debes tomar antes de tu lanzamiento oficial.

Lidiar con incidentes como daños a la propiedad, robos o incluso un reclamo legal de un cliente, puede ser caro y tú necesitas que tu negocio esté bien protegido.

Aunque debes considerar diferentes tipos de seguros de empresa, existen algunos planes de seguros básicos de los que gran parte de las pequeñas empresas pueden beneficiarse.

Por ejemplo, si tu empresa va a tener empleados, necesitarás al menos una compensación laboral y seguro de desempleo.

Es posible también que necesites otros tipos de cobertura según tu ubicación e industria, pero para la mayoría de las pequeñas empresas se recomienda tener un seguro de responsabilidad civil general para clientes de empresa. Este tipo de seguro cubre daños a la propiedad, así como daños corporales a ti o a otros.

Si tu empresa proporciona servicios, puedes también considerar un Seguro de Responsabilidad Profesional. Cubre los daños que sean resultado de acciones indebidas durante la prestación del servicio.

5. Construir un buen equipo

Construir a equipa certa

Si tu negocio lo requiere, deberás pensar también en seleccionar un buen equipo. Los empresarios necesitan a menudo prestar atención al elemento humano en su negocio.

Las personas crean tu producto o servicio. Por esta razón, definir un equipo, comprender las brechas existentes y definir cómo y cuándo solucionarlas, debe ser una prioridad máxima.

Es también importante determinar cómo funcionará el equipo. Asignar roles y responsabilidades, así como el trabajo, cómo generar comunicación en ambos sentidos y cómo trabajar juntos, te ahorrará muchos dolores de cabeza por el camino. Además, si mantiene a sus empleados motivados, obtendrá mayores resultados.

6. Elije tus socios B2B

Dirigir una empresa puede ser abrumador y es probable que tanto tú como tu equipo no seáis capaces de hacerlo solos. Aquí es donde entran en juego otros canales de distribución. En todas las industrias, desde recursos humanos hasta servicios de atención al cliente, hay empresas que se asociarán contigo y te ayudarán a gestionar tu negocio de un modo más eficaz.

Al buscar socios B2B (de empresa a empresa), debes elegir con cuidado, tomándose el tiempo para investigar detalladamente a cada socio potencial. Estas empresas tendrán acceso a datos empresariales vitales y potencialmente confidenciales, por lo que es crucial encontrar un socio en el que puedas confiar.

Pregunta, por ejemplo, a los proveedores potenciales acerca de su experiencia en el sector, sus logros obtenidos con los clientes existentes y en qué modo han ayudado a crecer a otros clientes.

No todas las empresas necesitan el mismo tipo de proveedores, pero sí existen productos y servicios comunes que casi todas las empresas utilizan. Algunos de estos son:

Recepción de pagos de clientes

Ofrecer múltiples opciones de pago te garantizará que puedas vender en el formato que sea más accesible a tu cliente objetivo.

Deberás comparar las distintas opciones y encontrar el proveedor de servicios de procesamiento de pagos con tarjeta de crédito o wallet móvil (monedero electrónico) adecuado, para obtener la mejor oferta para el tipo de negocio que tú diriges.

Gestión financiera

Muchos propietarios de negocios pueden gestionar sus propias funciones de contabilidad cuando ponen en marcha su negocio, pero a medida que tu empresa crezca, tendrás la oportunidad de ahorrar tiempo contratando a un contable y comprando un software de contabilidad.

7. Crear una marca y promocionarla

Antes de que empieces a vender tu producto o servicio, necesitas construir tu marca y asegurarte de que tiene seguidores preparados para saltar cuando abras las puertas de tu negocio.

La presencia online es casi obligada y algunos aspectos importantes de esta son:

Sitio web de la empresa

Lleva la reputación de tu negocio al mundo online y crea un sitio web de la empresa. Muchos clientes utilizan Internet para recabar más información sobre una empresa, y un sitio web es una prueba digital de que tu pequeña empresa existe. Además, el uso de un sitio web es imprescindible si decides crear un negocio de dropshipping mediante el cual puedes ofrecer productos y beneficiarte del margen de beneficio.

Es también un excelente modo de interactuar con clientes actuales y potenciales.

Redes sociales

Uso de las redes sociales para las empresas

Utiliza las redes sociales para hacer correr la voz sobre tu nueva empresa, y puede que también como herramienta promocional para ofrecer descuentos a tus seguidores una vez que hayas abierto oficialmente.

Las plataformas de redes sociales adecuadas dependerán de tu público objetivo. Existen también herramientas empresariales gratuitas que te pueden ayudar a monitorear tus campañas en las redes sociales.

Gestión de las Relaciones con los Clientes, o CRM

Las mejores soluciones de software de CRM te permiten almacenar información sobre tus clientes para mejorar así tu relación con ellos.

Una campaña de marketing por correo electrónico bien pensada puede hacer maravillas al llegar a los clientes y comunicarse de un modo efectivo con tu público. Para lograr el éxito, debes crear tu lista de contactos de marketing por correo electrónico de un modo estratégico.

Logotipo

Crea un logotipo que ayude a las personas a reconocer tu marca de forma fácil y utilízala en todas las plataformas y canales.

Actualiza, además, los activos digitales con contenido relevante e interesante para tu negocio y sector. Demasiadas empresas de nueva creación tienen una pobre estrategia para su presencia online.

El problema es que ven su sitio web como un gasto y no como una inversión. En la era digital actual, aquellos propietarios de pequeñas empresas que comprenden la importancia de tener una excelente presencia online dispondrán de una ventaja inicial en el momento poner en marcha su empresa.

Crear un plan de marketing digital es esencial para generar seguidores mediante la publicidad continua de tu negocio. Este proceso, en especial al comienzo, es tan necesario como proporcionar un producto o servicio de calidad.

Marketing emails

A medida que construyes tu marca, solicita permiso a tus actuales y potenciales clientes para comunicarte con ellos mediante correo electrónico. El modo más sencillo de hacerlo es haciendo uso de formularios de suscripción por correo electrónico en tu sitio web.

Estos consisten en “formularios de consentimiento” proporcionados por los usuarios de la web que te dan permiso para contactar con ellos para así ofrecerles más información sobre tu empresa.

Este tipo de formularios son usados a menudo en el comercio electrónico para solicitar permiso para enviar boletines, materiales de marketing, ofertas de productos y más.

En medio de la abrumadora cantidad de correos electrónicos que reciben los consumidores, registrarse con éxito para recibir tus correos electrónicos dará pie a comenzar a generar confianza en tu negocio.

Los formularios de registro son un buen punto de inicio para generar confianza y respeto entre tus potenciales clientes. Lo que es más importante aún, estos formularios son obligatorios por ley.

Esta ley es de aplicación no solo a las comunicaciones electrónicas en masa, sino también a todas las comerciales, que la ley define como cualquier comunicación por correo electrónico cuyo propósito principal sea publicitar o promocionar un producto o servicio comercial. Cualquier correo electrónico que viole esta ley está sujeto a multas.

Conclusión

El lanzamiento y la realización de tus primeras ventas es solo el comienzo de tu trabajo como emprendedor. Para obtener beneficios y mantenerte en la cima, siempre necesitas desarrollar y modernizar tu negocio. Llevará tiempo y esfuerzo, pero podrás obtener de tu negocio los rendimientos por los que has trabajado tan duro.

Colaborar con marcas más establecidas en tu sector es un excelente modo de alcanzar el crecimiento. Comunícate con otras empresas y solicítales una promoción a cambio de una muestra gratuita de productos o servicios.

Contacta con organizaciones benéficas y ofréceles parte de tu tiempo, o productos, con el fin de promocionar el nombre de tu empresa.

Recuerda, no existe el plan perfecto. Para comenzar un negocio siempre es precisa una buena preparación, pero es muy probable que las cosas pueden salir mal. Para gestionar un negocio de éxito, deberás adaptarte a las situaciones cambiantes del mercado.

Puede que tengas el mejor plan, pero tan pronto como empieces a trabajar, las cosas pueden cambiar de un modo dinámico y debes ser capaz de resolver los problemas rápidamente. Como emprendedor, tu fortaleza debe ser la resolución de problemas, ya sean estos internos o relacionados con productos o servicios.

Disclaimer: Tenga en cuenta que el contenido de este artículo y del Blog de myPOS, en general, no debe interpretarse como asesoramiento legal, monetario, fiscal o de cualquier otro tipo. Siempre debe consultar con un profesional antes de tomar medidas, ya que las particularidades de su situación pueden diferir materialmente de otros casos.

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